Desde CGT queremos agradecer a todas las personas y colectivos que ayer participaron en la jornada de lucha y denuncia de un genocidio terrible y de exigencia de corte total de relaciones del Gobierno del Estado español con el Estado fascista y asesino de Israel.
Secretariado Permanente CGT
A lo largo de toda la jornada de ayer, más de 150 localidades de todo el Estado español han realizado actos en apoyo a la convocatoria de Huelga General, sacando a las calles a más de 150.000 personas y visibilizando el rechazo del genocidio israelí contra el pueblo palestino y exigiendo la ruptura inmediata de relaciones políticas, económicas y culturales con el Estado sionista de Israel. Ciudades como Barcelona, Madrid, Granada, Sevilla o Zaragoza, han sido protagonistas de movilizaciones históricas en las que miles de personas inundaban las calles; pero también ha habido movilizaciones importantes en otras ciudades como Soria, Bilbao, A Coruña, Valladolid, Valencia o Burgos, a las que se han sumado decenas de pequeñas movilizaciones en zonas rurales, en una jornada de lucha en apoyo al pueblo palestino nunca vista hasta la fecha en nuestro país.
En las diferentes movilizaciones han participado desde trabajadoras y trabajadores de grandes, medianas y pequeñas empresas, hasta autónomas, funcionarios o estudiantes de enseñanzas medias y universidades, señalando que es la clase obrera, la que de forma solidaria, tiene en la mano el poder de paralizar este genocidio de inmediato, ya que esta, a través de la lucha y de las movilizaciones en la calle, es la que puede presionar al Gobierno para que tome medidas que impidan el comercio de armamento con empresas israelíes y el propio Estado de Israel, así como la ruptura de relaciones diplomáticas, comerciales, académicas, culturales, deportivas, institucionales y políticas con el régimen israelí. Somos la clase obrera la que tenemos el deber ético de exigir al Gobierno el cumplimiento de la legalidad nacional e internacional en las relaciones con Israel, el embargo de armas, la prohibición de concesión de autorización administrativa para el comercio de armamento con empresas israelíes y el Estado de Israel y el fin de la colaboración militar y de seguridad con Israel. Y todo esto fue lo que gritamos ayer en un día histórico.
Desde CGT, desde el primer momento que iniciamos el proceso de convocatoria de esta huelga, sabíamos que el éxito de la misma no se iba a medir en la incidencia que iba a tener sobre el mundo laboral, sino en la visualización que consiguiéramos dar a este terrible genocidio. Es por esto que, en este sentido y pese a todos los intentos que ha habido para que esta huelga no saliera adelante, podemos afirmar que la jornada de huelga general y de lucha de ayer ha sido un rotundo éxito, y que nos abre el camino para seguir movilizándonos hasta conseguir el fin del genocidio y el apartheid en Palestina.
También desde CGT queremos mostrar todo nuestro apoyo y solidaridad a las cinco personas afiliadas y simpatizantes del sindicato CNT-AIT de Madrid que fueron detenidas ayer en una acción de protesta junto a un supermercado de la cadena Carrefour. Empresa de capital francés que forma parte activa de la colonización y el apartheid en los territorios ocupados de Cisjordania y en el frente de Gaza. Detener al que denuncia esta situación es un ejemplo más de la tiranía de una ley mordaza que cercena nuestra libertad de expresión y nuestra libertad sindical.
La jornada de ayer ha señalado a los culpables de esta barbarie: las empresas que colaboran con el asesinato de miles de niños y niñas, de personas de todas las edades a las que se ha negado vivir en su tierra desde 1948, sin que la comunidad internacional haga nada, sin que nuestro Gobierno «progresista» haga algo más que decir bonitas palabras pero sin romper acuerdos y negocios.
Países como EEUU, o la propia UE, que apoyan de manera incondicional a un Estado sionista que incumple sistemáticamente la legalidad en materia internacional y viola los derechos humanos. La jornada de ayer ha retratado también a muchas instituciones, universidades y empresas que han puesto trabas al libre ejercicio del sindicalismo y al derecho de secundar una huelga. Esa mancha de sangre quedará para siempre en sus trajes. Al Igual que la de aquellas organizaciones que no empatizan con la clase trabajadora palestina, asesinada a golpe de balas y bombas que se fabrican entre otros lugares en el Estado español.
Desde CGT seguiremos luchando día a día y seguiremos llamando a la unidad de acción para defender la causa más noble que existe en el mundo, que no es otra que la defensa de la vida y de la libertad de las personas.
¡Desde el río hasta el mar Palestina vencerá!
