Apenas tres meses después de la aprobación del Real Decreto-ley que establecía “medidas urgentes contra el genocidio en Gaza” y prohibía la importación y exportación de armamento con Israel, el Gobierno “progresista” español de PSOE+Sumar, ha roto el compromiso acordado, amparándose en el uso de la cláusula que permite establecer excepciones, permitiendo transferencias de “material de defensa y doble uso” israelí para Airbus.
Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT
Las excusas indicadas por el ejecutivo central rozan el cinismo, yendo desde supuestos “intereses generales nacionales” o argumentando que “se consideran indispensables para la viabilidad económica de las líneas de producción y para preservar miles de empleos de alta cualificación en España” o “que no existen alternativas inmediatas para suplir con garantías determinados componentes tecnológicos imprescindibles”.
La realidad que hay detrás de todo esto es que el Gobierno central ha cedido ante las presiones de la multinacional Airbus, anteponiendo sus intereses empresariales al acuerdo alcanzado en septiembre en el Consejo de Ministros, que marcaba un boicot comercial armamentístico con Israel. En resumen, el gobierno central antepone los beneficios de esta empresa a seguir marcando una línea roja con la que luchar contra un genocidio que a día de hoy continúa en tierras palestinas.
Y es que el genocidio continúa, en ningún momento ha cesado, ya que, pese al supuesto acuerdo de paz alcanzado en el mes de octubre, jamás ha sido efectivo, y, pese al silencio mediático, las víctimas en Gaza, Cisjordania y Palestina en general, siguen aumentando a diario.
Desde CGT ya lo indicamos en el mes de octubre, mes en el que, pese al supuesto acuerdo de paz alcanzado, mantuvimos la huelga general convocada contra el genocidio en Palestina, indicando la poca fiabilidad de dicho acuerdo y dejando claro que era el momento de mantener la presión social para que dicha paz fuera real, duradera, y favorable al pueblo palestino. Por desgracia, la presión social en este asunto ha mermado notablemente, y aunque muchas organizaciones seguimos saliendo a la calle exigiendo el fin del genocidio, lo cierto es que esas movilizaciones son menos concurridas, dejando un escenario perfecto para que hechos como el protagonizado días atrás por el Gobierno central, se lleven a cabo sin que tenga prácticamente repercusión alguna.
Por eso sigue siendo importante no olvidarse de Gaza, de Cisjordania, de Palestina, de los cerca de cien mil asesinatos llevados a cabo por el ejército israelí, de los más de veinte mil niños y niñas asesinados, y de la importancia que tiene que sigamos saliendo de manera masiva a la calle para exigir el fin del genocidio, manteniendo la presión que se venía llevando a cabo sobre el gobierno para que se eche atrás en ese vergonzoso acuerdo y que el boicot a Israel no sea papel mojado.
¡Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá!
Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CGT
