El Movimiento Ibérico Antinuclear (MIA) rechaza que la Unión Europea favorezca la supervivencia del negocio de la energía nuclear incluyéndola en su dictamen sobre etiquetado verde. Los esfuerzos de la UE para descarbonizar su producción eléctrica se ven de nuevo comprometidos por el oportunismo y la capacidad de presión de la industria nuclear.
